A 50 años de la República Saharaui: memoria, resistencia y una deuda pendiente
Por Mohammed Alí Alí Salem*
El 27 de febrero se cumplen cinco décadas de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), declarada en 1976 en Bir Lehlu, en el territorio del Sáhara Occidental. El aniversario no es una fecha más: es el recordatorio de un conflicto inconcluso, de una descolonización fallida y de una responsabilidad histórica que sigue pesando sobre la comunidad internacional.
La proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) se produjo tras la retirada de España del territorio que había administrado como potencia colonial. Aquel repliegue, ejecutado en los estertores del franquismo, dejó un vacío jurídico y político que abrió paso a la ocupación marroquí y a una guerra que marcaría el destino de miles de saharauis. Desde entonces, el Frente Polisario —reconocido por Naciones Unidas como representante del pueblo saharaui— asumió la conducción política y militar de una causa que, medio siglo después, sigue reclamando un referéndum de autodeterminación prometido y postergado.
Cincuenta años después, la existencia de la RASD no puede analizarse únicamente desde la lógica bélica. También debe evaluarse desde la capacidad de organización y construcción institucional en condiciones extremas: campamentos de refugiados, escasez estructural y dependencia de la ayuda internacional. En ese contexto, el Estado saharaui ha levantado un sistema educativo bilingüe (árabe y español), una red sanitaria básica, estructuras administrativas locales y nacionales, e incluso un entramado productivo adaptado a las limitaciones del desierto.
No se trata solo de resistencia armada, sino también de un reclamo popular y de una persistente voluntad de Estado. La presencia de la RASD como miembro de la Unión Africana —heredera de la Organización para la Unidad Africana— es un hecho político consolidado en el continente. Asimismo, el Frente Polisario mantiene interlocución ante la Organización de las Naciones Unidas y la Unión Europea, especialmente en el terreno jurídico, donde tribunales europeos han emitido fallos relevantes respecto a la explotación de recursos del Sáhara Occidental sin el consentimiento del pueblo saharaui.
El respaldo diplomático —con decenas de países que han reconocido a la RASD a lo largo de estos años— y la participación activa de la mujer saharaui en la organización social y política constituyen elementos que explican la perdurabilidad del proyecto. Sin embargo, los logros institucionales no pueden ocultar el costo humano: generaciones enteras han crecido en el exilio o bajo ocupación, en un conflicto del que se informa poco, donde Marruecos ejerce presión y que, además, rara vez ocupa titulares internacionales. Pero la verdad debe ser dicha: su intensidad es muy grave para el ejército ocupante marroquí.
La pregunta que deja este aniversario es incómoda pero necesaria: ¿puede la comunidad internacional seguir administrando indefinidamente un conflicto cuya solución —el derecho a la autodeterminación— está reconocida en múltiples resoluciones? El Sáhara Occidental sigue siendo considerado por Naciones Unidas un territorio no autónomo pendiente de descolonización. Y mientras esa situación persista, la proclamación de 1976 no será solo un acto fundacional, sino un recordatorio de una promesa incumplida.
A 50 años, la causa saharaui no es únicamente una disputa territorial. Es también un test sobre la coherencia del derecho internacional, la vigencia del principio de autodeterminación y la capacidad del sistema multilateral para resolver conflictos prolongados.
La historia demuestra que los pueblos que perseveran en su identidad y en su reivindicación difícilmente desaparecen. Llevamos 50 años persistiendo, medio siglo de lucha, resistencia y desafío a la ocupación colonial marroquí. Se trata de la más clara y nítida expresión de la voluntad indudable de un pueblo, es el más palpable referéndum que, por ende, es la concreción genuina de la autodeterminación.
Mientras tanto el desafío, medio siglo después, es que la política internacional esté a la altura de esa persistencia. Si no lo estuviera seguirá la crisis, el conflicto y seguirá Marruecos perdiendo oportunidades para la paz. Con el paso del tiempo lo irán acorralando los problemas que lo obligaran a ceder y reconocer un estado saharaui independiente con sus fronteras del 26 de febrero de 1976.
*Representante del Frente Polisario en Argentina y Embajador de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en Colombia.
El jueves 26 de febrero, Reinosa acoge la proyección de Insumisas. Mujeres en lucha en el Sáhara Occidental, en el marco del proyecto impulsado por Mundubat y Cantabria por el Sáhara para fortalecer la sensibilización y el compromiso con los derechos de las mujeres saharauis.
La cita en Reinosa forma parte de un ciclo que recorre distintos municipios de Cantabria con el objetivo de generar espacios públicos de información, reflexión y diálogo sobre la situación del Sáhara Occidental y el papel de las mujeres en la defensa de los derechos humanos.
Insumisas sitúa el foco en el trabajo de activistas saharauis que documentan y denuncian las violaciones de derechos humanos en los territorios ocupados, articulando memoria, resistencia y acción colectiva desde la voz de las propias mujeres.
El documental, de 26 minutos de duración, combina testimonios directos y el apoyo de investigaciones académicas que permiten contextualizar el alcance de estas vulneraciones y las estrategias organizativas sostenidas por las mujeres saharauis.
Antes de la proyección, a las 18:30 h, se realizará una visita guiada breve a la exposición fotográfica El viaje de las mujeres del desierto, que acompaña este ciclo de actividades. La muestra podrá visitarse en Reinosa hasta el 5 de abril. 50 aniversario de la proclamación de la RASD
Con motivo del 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), el movimiento solidario con la causa saharaui en Cantabria tiene previsto el desarrollo de varios actos conmemorativos.
Urdimos la trama de un relato puntada a puntada. La historia que tejemos nos cuenta, habla de nosotros. Enhebramos ideas para no perder el hilo de esa narración que nos explica. Al atardecer, frente a una taza de té y un horizonte ardiendo, se extiende la tela de nuestra existencia en las voces de los mayores que nos relatan cuentos. El mar, los campos dorados, el viaje, la jaima. Los ojos del camello son parte esencial de la entretela que amarra la historia. Balan las cabras. Otros vienen de fuera a desenrollar el ovillo, romper costuras y tejer una historia falsa. Pero nuestros hilos son fuertes, nos unen. Sentimos la seguridad de las hebras que tejen lazos entre nosotros. Esas historias nos amarran y sabemos quiénes somos, cuál es nuestra tierra. No hay un cabo suelto del que tirar para descoser nuestra historia. El hilo que tejió la vida nos mantiene unidos. Forastero, no vengas a contarnos quiénes somos.
Brasilia, 21 feb (Prensa Latina) A casi 50 años de su proclamación, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) mantiene y destaca hoy la experiencia particular como símbolo de resistencia organizada y referente anticolonial.
Ante unas 60 personas reunidas anoche en la Escuela Nacional Eliana Silva, en esta capital, el embajador del Frente Polisario en Brasil, Ahmed Mulay Ali Hamadi, ofreció una conferencia centrada en la historia de su patria.
Durante su exposición, el diplomático sostuvo que la causa saharaui constituye un ejemplo de organización contra el colonizador (España, primero; Mauritania y Marruecos, después), proceso que ha combinado resistencia, articulación institucional y cohesión social.
Subrayó que dicha proclamación el 27 de febrero de 1976, un día después de la retirada española del Sahara Occidental, no fue un acto aislado, pues marcó el inicio de un proyecto forjado en condiciones de ocupación y exilio.
De acuerdo con palabras de Mulay a Prensa Latina este sábado, el análisis incluyó referencias al derecho internacional y al principio de autodeterminación, reconocido por Naciones Unidas para los territorios pendientes de descolonización.
En tal contexto, se debatió también la decisión de los saharauis a pelear por alcanzar la independencia y la vigencia de su causa en un contexto geopolítico complejo.
Por otra parte, Mulay reafirmó que la unidad del pueblo, víctima aún del carácter colonialista de Marruecos, ha sido el pilar para sostener cinco décadas de resistencia.
Varios presentes en la conferencia se interesaron por conocer acerca de la participación de la mujer en la lucha saharaui, y como respuesta el orador destacó la obra femenina en diferentes sectores.
También manifestó a esta agencia informativa latinoamericana a modo de resumen que estuvo satisfecho con el espacio de reflexión política generado en dicho centro docente.
La Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) acogerá el próximo lunes 23 de febrero la charla “La cuestión del Sáhara en perspectiva histórica”, que se celebrará a las 11:30 horas en la Aula 13. La actividad, abierta a todo el público, contará con la participación del profesor jubilado Santiago Jiménez y de la activista Souadou Mohamed Fadel.
Santiago Jiménez es miembro de OUISO (Observatorio Académico Internacional del Sáhara Occidental) y del Colectivo Al-Dabarán, mientras que Souadou Mohamed Fadel nació en un campo de refugiados de El Aiún, en el desierto del Sáhara, y ha vivido en primera persona la experiencia de pertenecer a una nación sin Estado, la República Árabe Saharaui Democrática, aún no reconocida por la ONU. Actualmente reside en Lugo con su familia.
La charla permitirá a los asistentes conocer de primera mano las dinámicas históricas, sociales, económicas y políticas del Sáhara Occidental y de su población, incluida la diáspora saharaui. Además, abordará el trabajo del Observatorio Galego para o Sahara Occidental, centrado en visibilizar, analizar y defender la causa saharaui desde Galicia, con especial atención a la monitorización del conflicto y la situación de los derechos humanos en la región.
Semana 17 al 22 febrero.- En los primeros días de Ramadán hemos sostenido a 60 familias Saharauis de todas las wilayas: Auserd 10, Smara 10, Bojador 10, Aaiun 10 y Dajla 20. El coste de este primer envío ha sido de 2771 €. Las cestas contenían productos muy útiles en éste mes sagrado. La recaudación de esta primera semana ha sido de 100e. La colaboración puede hacerse hasta el 15 de marzo. Seguiremos informando. Código bizum 06742
El caso Pegasus vuelve a marcar la agenda este 21 de febrero, con la mirada puesta en el giro de Pedro Sánchez con Marruecos y el Sáhara Occidental y en el debate sobre OCON-Sur y la seguridad en el Estrecho
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una reunión institucional, en el contexto del caso Pegasus y del debate por el giro con Marruecos y el Sáhara Occidental Foto: La Moncloa
21/02/26 |11:29Actualizado: 21/02/26 | 11:29| Tiempo de lectura: 11 min.
Pegasus no fue solo un escándalo tecnológico: fue, en plena crisis con Rabat, una grieta en el corazón del poder. Desde que el Gobierno reconoció la infección del móvil de Pedro Sánchez, la conversación pública no ha dejado de girar en torno a la misma duda razonable: qué se negoció en silencio para recomponer una relación bilateral con Marruecos que, hasta entonces, caminaba sobre el alambre del Estrecho.
Lo llamativo es que, tras aquel episodio, se encadenaron decisiones de enorme calado: el cambio de posición sobre el Sáhara Occidental, el rediseño de la cooperación con Marruecos y el ruido creciente en el sur por el fin de OCON-Sury el pulso del narcotráfico. Este reportaje ordena documentos, fechas y hechos verificables para separar lo acreditado de lo discutible y entender qué piezas encajan y cuáles siguen sin explicación.
Pegasus: qué se confirmó y qué quedó sin atribución pública
El caso Pegasus entró en la agenda institucional el 2 de mayo de 2022, cuando el Gobierno informó de intrusiones en los móviles del presidente y de la ministra de Defensa y calificó el espionaje de “ilícito y externo”, según la explicación ofrecida entonces por el ministro de la Presidencia y los informes del Centro Criptológico Nacional.
El grupo representativo saharaui participó en la reciente reunión en Madrid, organizado por EEUU, junto a Marruecos, Mauritania y Argelia
La decisión sobre el Sáhara Occidental sigue generando un debate de difícil consenso. El Frente Polisario, considerado representante del pueblo saharaui, defiende la autodeterminación brindada por la resolución 27/97 de la ONU. Sin embargo, Naciones Unidas dio un giro clave en 2025, cuando aceptó la autonomía de Marruecos como “base de las negociaciones”. El lunes 9 de febrero, Madrid acogió una reunión con los principales actores. Abdulah Arabi, delegado del Frente Polisario en España, explica a Infobae que este encuentro no ha cambiado la posición del grupo.