Este instituto ovetense, junto al colegio Parque Infantil, organizará una recogida de materiales para dicho centro educativo saharaui
El IES Monte Naranco de Oviedo continúa consolidando su compromiso con el pueblo saharaui a través de un proyecto educativo y solidario que conecta directamente su centro con la realidad de los campamentos de refugiados africanos. El instituto se ha hermanado con el colegio saharaui Um Draiga, situado en la ciudad de El Aaiún, dentro de la daira (distrito) de Bukraa, una zona de la que proceden varios estudiantes que han pasado o siguen estudiando en el instituto asturiano.
La iniciativa nace del contacto que desde hace años mantiene el centro con la Asociación Asturiana de Solidaridad con el Pueblo Saharaui (AASPS), que visita regularmente el instituto para explicar la situación del Sáhara Occidental y las condiciones de vida en los campamentos de refugiados.«Todos los años vienen a contarnos la situación en la que se encuentran y cómo se vive en los campos de refugiados desde hace décadas», explica el profesor del centro Luis Alberdi, destacando el valor educativo de estos encuentros para el alumnado.
El hermanamiento no se limita a las charlas. En ocasiones, los estudiantes de ambos centros intercambian vídeos, fotografías y mensajes, una forma de acercar dos realidades muy diferentes a través de la educación. Además, el instituto organiza periódicamente campañas de recogida de material escolar y otros recursos destinados a los campamentos. «El año pasado se recogieron materiales para todo el Sáhara y en concreto para el centro con el que nos hemos hermanado», señala Alberdi.
El delegado saharaui en Valencia, Mani Yacub, centra sus esfuerzos en captar familias para las Vacaciones en Paz, recoger productos para las caravanas solidarias y atender al pueblo saharaui tras 50 años de exilio
Redacción Levante-EMV
Los centros educativos y distintos clubs deportivos de Puçol se suman a la campaña de recogida de alimentos y material deportivo para el Sáhara, organizada por la Delegación Saharaui para la Comunitat Valenciana, que cuenta con un nuevo presidente, Mani Yacub, quien explica los grandes temas que debe atender en su recién estrenado cargo.
El nuevo delegado saharaui en Valencia está gestionando directamente las campañas de recogida con clubs y asociaciones, como el caso del Villarreal CF, que, del 8 al 20 de marzo, está recogiendo alimentos no perecederos, material sanitario, productos de higiene y material escolar para la caravana solidaria.
En Puçol, la campaña se centra en los alimentos no perecederos y en el material deportivo y está abierta hasta el 10 de abril, en colaboración con los distintos colegios de la población y varios clubs deportivos que se han adherido.
El concejal de Cooperación, David López, y Jalil Mohamed, delgado saharaui del Frente Polisario en Madrid (Foto: Ayuntamiento de Alcorcón)
El Ayuntamiento de Alcorcón ha mantenido un encuentro con el delegado del Frente Polisario en Madrid con el objetivo de avanzar en nuevas vías de cooperación y reforzar los vínculos de apoyo al pueblo saharaui.
El concejal de Cooperación, David López, se ha reunido con Jalil Mohamed, delegado saharaui del Frente Polisario en Madrid, para abordar posibles iniciativas de colaboración y fortalecer la relación entre ambas comunidades.
Durante el encuentro se han analizado distintas propuestas dirigidas a reforzar la red de solidaridad existente entre Alcorcón y el pueblo saharaui, así como nuevas líneas de trabajo orientadas a ampliar la cooperación institucional, social y cultural en los próximos meses.
Nezeha Chedad, saharaui de 35 años, salió de los campamentos de refugiados a los diecisiete años debido a una grave anemia. Residió en Valencia desde 2007 hasta 2016, donde colaboró durante seis años en la Asociación Humanitaria Internacional de Mislata (AHUIM), que acoge a niños saharauis enfermos. Tras estudiar auxiliar de enfermería, se trasladó a Navarra para trabajar en la residencia Beloso Alto. Tiene dos hijas, Fatma y Nayla, y ha formado parte del proyecto ‘Voces que cuentan’ de la Fundación Koine Aequalitas, orientada a fomentar la convivencia intercultural y combatir el racismo en la región.
Nezeha Chedad, saharaui de 35 años, trabajó como auxiliar de enfermería en la residencia Beloso Alto. (Fotos: Maite H. Mateo)
Se abre la puerta. Un extenso sofá marrón con tonos dorados se extiende por toda la estancia. Dos grandes alfombras ocupan el resto de la sala. La anfitriona me invita a sentarme y, como marca la tradición saharaui, comienza el ritual del té. Su preparación es minuciosa, se calienta agua en una tetera y se vierte medio vaso de té, se repite todo el proceso para evitar la amargura del primero y, esta vez, se añade azúcar y hierbabuena. Una vez listo, es hora de escanciarlo en unos pequeños vasos. Desde el primer vaso se pasa el líquido al segundo, y así varias veces hasta conseguir la espuma deseada. Ahora podemos disfrutar de su sabor.