La muerte de un destacado líder de estudiantes saharaui pone de manifiesto la absoluta falta de voluntad del gobierno Marroquí para proteger a quienes defienden los derechos de los estudiantes saharauis en las universidades marroquíes.
Tras 4 meses y 15 días desde la desaparición de Adnan Rahali, las autoridades marroquíes contactaron con su familia el 2 de mayo para comunicarles que el cuerpo de su hijo había sido encontrado en la residencia de la universidad de la ciudad de Agadir, en Marruecos.
“Después de tanto tiempo, casi 5 meses, no sabemos cómo las autoridades marroquíes han reconocido el cuerpo de Adnan Rahali tan rápidamente y sin tener que recurrir a los miembros de la familia para tomarles muestras para el análisis de ADN. Este tipo de análisis es la única manera para determinar la identidad del cadáver”, relata un familiar de la víctima.

