(…) El año pasado volé a Tindouf, una remota ciudad del desierto en el sur de Argelia que está rodeada por cinco campos de refugiados saharauis. El avión llevaba una mezcla incongruente de saharauis de rostro sombrío y trabajadores humanitarios españoles. (España tiene cientos de organizaciones humanitarias que envían voluntarios y donaciones a los campamentos,…

