España y su cambio de postura omnipresentes en el Congreso del Frente Polisario – Descifrando la Guerra

Por Néstor Prieto Amador, enviado especial en Dajla (Tinduf)

Aunque España dio por concluida su presencia en el Sáhara Occidental en 1975, la exmetropoli continúa omnipresente en el exilio saharaui. Acreditaciones y carteles del XVI Congreso del Frente Polisario pueden leerse en árabe y castellano, los delegados cambian con agilidad de un idioma a otro y la delegación internacional más numerosa -con cerca de un centenar de asistentes entre representantes institucionales, partidos y prensa- llegó en un vuelo desde Barcelona.

Un siglo de presencia colonial (1891-1975) y medio más de intensas relaciones sociales explican que la sociedad española y su clase política tengan una sensibilidad especial hacia el Sáhara Occidental. Un vínculo tensado por la decisión de Pedro Sánchez de considerar el plan de autonomía marroquí como la opción “más seria, realista y creíble”. En los corrillos del cónclave polisario es habitual oír hablar de la “nueva traición de España”.

En esos mismos términos se refería el propio Secretario General y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, quien en un encuentro con los asistentes españoles al Congreso aseguró que “vuestros gobernantes nos han vuelto a traicionar, 47 años después con el mismo cuchillo y en la misma herida”. La posición española es especialmente relevante por ser la potencia administradora de iure del territorio, pues el Sáhara Occidental es según Naciones Unidas el último territorio no autónomo de África.

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España y su cambio de postura omnipresentes en el Congreso del Frente Polisario – Descifrando la Guerra