Grupo pro saharaui pide a Portugal que reconsidere candidatura con Marruecos
Carta al presidente de la Federación lusa, Fernando Gomes.
Fernando Gomes, con Luis Rubiales. EFE
Una asociación de Portugal pidió al presidente de la Federación de Fútbol lusa que reconsidere la inclusión de Marruecos en la candidatura ibérica para el Mundial de 2030 en vista de su «represión violenta y sistemática» del pueblo saharaui.
En una carta enviada a Fernando Gomes, presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), la Asociación de Amistad Portugal Sáhara Occidental criticó la incorporación de Marruecos a la candidatura presentada por Portugal y España para el Mundial 2030 por considerar que el país africano es responsable de «violaciones de los derechos humanos en el Sáhara Occidental».
«Marruecos ocupa ilegalmente el Sáhara Occidental desde 1975″, donde «las violaciones de los derechos humanos se suceden», escribió la asociación en su página de la red social Facebook.
Estas violaciones, agregó, se extienden también al propio país marroquí, ya que «está demostrado que en ambos territorios, periodistas, intelectuales y activistas, entre otras personas, han sido objeto de una represión violenta y sistemática».
«¿Qué credibilidad tiene Marruecos para acoger un acontecimiento deportivo de estas características cuando, para conseguir sus fines políticos, chantajea a otros países utilizando las rutas de los migrantes y de la droga?», cuestionó.
Por ello, «pedimos a la Federación que reconsidere esta propuesta, pues de lo contrario el Mundial podría convertirse en una ocasión privilegiada para encubrir las violaciones de los derechos humanos cometidas por el régimen marroquí», declaró. Si esto ocurriera, el evento quedaría «indeleblemente desacreditado».
La inclusión de Marruecos en la candidatura de España y Portugal para el Mundial de 2030 fue confirmada el miércoles y, en principio se pensó en incluir también a Ucrania, aunque su participación es aún incierta.
En un comunicado conjunto, la Federación española y la portuguesa consideran que «se trata de una candidatura histórica, ya que por primera vez se celebraría un Mundial masculino en dos continentes diferentes de manera conjunta».
Además, «la unión de los tres países vecinos contribuirá a fortalecer los lazos entre Europa y África, además de todo el Mediterráneo, e inspirará a miles de jóvenes de ambos continentes», según los impulsores de la candidatura.