El Gobierno de Pedro Sánchez ha regado durante toda la legislatura con decenas de millones de euros en ayudas a Marruecos. Muchas de ellas destinadas a cubrir gastos operativos de seguridad en la frontera con Ceuta y Melilla, una partida que en los últimos cuatro años ha alcanzado los 122 millones de euros. Estas ayudas se canalizan a través de la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP), un organismo presidido por la vicepresidenta Primera del Gobierno, Nadia Calviño, que en su mapadeproyectos ya incorpora el Sáhara Occidental como territorio integrado en Marruecos. Algo similar a lo que hizo Exteriores en 2022, tras la cesión de Pedro Sánchez sobre la posición del Sáhara, pero que luego tuvo que rectificar.
No hay línea divisoria que marque la frontera entre el SáharaOccidental y Marruecos, o que al menos muestre que se trata de una frontera en disputa, tal y como lo está actualmente. En el mapa que recoge todos los proyectos a nivel mundial de la FIIAPP, el Sáhara como país no existe.