
SANTIAGO GONZÁLEZ VALLEJO
En el XV Congreso de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), coincidente con el 50 aniversario de su fundación, ha prosperado una enmienda inicial, recogida en el texto final del Plan de Acción que se ponía a discusión en el Congreso, por amplísima mayoría y que recoge la petición del sindicalismo europeo de impedir el comercio entre los países europeos y los asentamientos en territorios Ocupados.
La propuesta inicial fue presentada por los sindicatos CSC y FGTB belgas, CGT de Francia y ELA y USO del Estado Español. Esa enmienda fue recogida por la ponencia en el texto que se ponía a discusión en el XV Congreso de la CES que se celebraba en Berlín del día 23 al 26 de mayo. El último día, viernes 26 fue elegida la nueva dirección del sindicalismo europeo por los próximos 4 años. La secretaria general reelegida es la irlandesa Esther Lynch procedente del ICTU irlandés.
Si queremos paz y negociaciones equilibradas, tenemos que luchar contra la ocupación y la colonización.
A la discusión del Programa de Acción sindical para los próximos cuatro años, titulada «Juntos por un trato justo para los trabajadores», en el apartado de «Un papel más fuerte de Europa en el mundo, basado en nuestro modelo social y nuestros valores sindicales» sólo se presentó una enmienda por parte de la DGB alemana, intentando suprimir esa referencia señalada que, finalmente, fue rechazada masivamente, quedando el texto final de esta forma (traducción no oficial):
«4.7.8 – Promover la resolución pacífica en Palestina, Siria, la región kurda y el Sáhara Occidental y en otros lugares, exigir el respeto del derecho internacional y el derecho de todos los pueblos a la autodeterminación, de conformidad con las resoluciones de la ONU; exigir que la UE garantice el respeto del ámbito geográfico de sus Acuerdos de Asociación; exigir que la UE considere el impacto sobre los trabajadores cuando despliegue sanciones y bloqueos. La CES abogará por medidas reguladoras que impidan a las entidades legales de la UE importar productos originados en asentamientos ilegales y exportar a territorios ocupados, ayudando o asistiendo a tales situaciones ilegales de conformidad con los Tratados de la UE y el cumplimiento del derecho internacional. La CES reafirma la necesidad de un acuerdo negociado entre Israel y Palestina que dé lugar a una solución duradera y pacífica de «dos Estados», que represente la solidaridad, la justicia y los derechos legítimos de ambos pueblos a coexistir en condiciones de seguridad, independencia y dos Estados soberanos viables. La CES pide que se refuerce, bajo los auspicios de la CES y de sus sindicatos afiliados, la cooperación entre la Histadrut y la PGFTU para ayudar a los trabajadores palestinos empleados en Israel y, en particular, la formación profesional que se imparte a estos últimos en el sector industrial.»
