
Núñez Feijóo durante la presentación de su programa electoral con un fondo del Palacio de la Moncloa David Mudarra (PP)
Las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo, desembocaron directamente –sin solución de continuidad– en la precampaña de las elecciones generales (convocadas por el presidente del Gobierno, al día siguiente, para el 23 de julio).
Los líderes políticos, los directores de campaña, el personal implicado y la maquinaria correspondiente, no han tenido tiempo de recuperar el aliento. De una antesala, pasaron a la otra. Continúa el ajetreo y la carrera contra reloj de hacerse notar y dejarse ver, todo lo que se puede –en la calle, en los platós de televisión y en los estudios de radio–.
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