El peligro de compartir la organización del Mundial 2030 con Marruecos, además de Mohamed VI
Fouzi Lekjaa (d) y Gianni Infantino (i) en el partido por el tercer puesto en el Mundial de Qatar. (Getty/Clive Brunskill)
EL PLANTÓN A SÁNCHEZ SOLO FUE UN AVISO
El presidente del fútbol marroquí salió indemne de la caída por corrupción del máximo dirigente de la CAF gracias a su cercanía a Infantino, quien le hizo sitio en el consejo de la FIFA
Pocos plantones han sido más sonados como el queMohamed VI le dio a comienzos de este año a Pedro Sánchez en Rabat. Sobre todo después de que el ahora presidente del Gobierno en funciones cambiara la posición de España sobre el Sáhara Occidental. «Siempre que ha habido una reunión de alto nivel, el rey de Marruecos ha recibido al presidente del Gobierno y en alguna ocasión le ha ofrecido una cena. Esta es la primera vez que no sucede y se supone que los dos países están en luna de miel», explicó enOnda CeroIgnacio Cembrero, quien atribuyó el mencionado desplante a «la desgana, la pereza y la predilección que tiene Mohamed VI por el ocio, el descanso y las vacaciones».
En su intento por justificar su cambio de posición respecto al Sáhara, Sánchez llegó a afirmar que no comparte que el rey de Marruecos sea un monarca absolutista, además de destacar que la relación con el país norteafricano es estratégica, tanto desde el punto de vista comercial como de la seguridad y la inmigración. En este sentido, cabe destacar que, después de varios y sospechosos dimes y diretes, entre ellos uno muy sonado del propio Sánchez, Marruecos formará parte de la que en un principio iba a ser la Candidatura Ibérica, es decir, formada por España y Portugal. Mohamed VI no solo se permitió anunciarlo, sino que incluso ha puesto al presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF), Fouzi Lekjaa, al frente de ella.
Tal y como informábamos hace unos días en este diario, Lekjaa es una especie de Rubiales marroquí, aunque con mucha más influencia. Formó parte del comité ejecutivo de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), en calidad de vicepresidente, que tuvo al frente a Ahmad Ahmad, inhabilitado por la FIFA durante cinco años. La Comisión de Ética del máximo organismo del fútbol mundial, la misma que suspendió durante 90 días al posteriormente dimitido Rubiales, acusó al dirigente malgache de violar los artículos correspondientes al deber de lealtad, ofrecimiento y aceptación de obsequios u otros beneficios, abuso de cargo y apropiación indebida de fondos.
Sin embargo, a pesar de ser también presidente del comité de finanzas de la CAF, Lekjaa se salvó de la quema por su cercanía al presidente de la FIFA, a cuyos intereses sirve. Gracias a dirigentes como el marroquí, Gianni Infantino mantiene controlado el voto africano con vistas a mantenerse al frente del máximo organismo del fútbol mundial. El nuevo presidente de la CAF, el sudafricano Patrice Motsepe, quiso hacer ver que cumplía su promesa de sacar de puestos importantes a todos los colaboradores de Ahmad. De ahí que retirara la vicepresidencia a Lekjaa, si bien le mantuvo en el comité ejecutivo de la CAF, así como al frente de las finanzas.
Lekjaa debió ser conocedor de las dietas dobles que Ahmad y sus hombres recibieron durante el Mundial de Rusia 2018, los viajes a la Umrah (peregrinación a la Meca), los supuestos pagos ilegales a la empresa francesa Tactical Steel y los supuestos pagos personales que el expresidente de la CAF transfirió injustificadamente a varios jefes de federaciones nacionales, que ascendieron a 20.000 dólares cada uno, y sabido es con qué objetivo. También podría ser el responsable de las cantidades extraviadas que violaban la normativa, como los gastos de eventos sociales, como funerales y bodas.