“Los rebeldes sirios parecen atribuir a los ataques israelíes contra Hezbolá la ayuda para el avance de las fuerzas de choque. Dirigentes de la oposición declaran a la televisión israelí que quieren al estado judío y que desean forjar una amistad”
Si se confirma el vuelco de la situación en Siria, sus implicaciones pueden ser enormes, vaticina desde Beirut en este inquietante artículo el ex diplomático escocés, Craig Murray. Implicaciones, en primer lugar, para los sufridos palestinos. El escándalo genocida, reconocido hasta por Amnistía Internacional, no frena los planes israelíes para la expulsión del pueblo palestino de su martirizada tierra, como en el pasado ocurrió con las etnias indias del Far West americano. En segundo lugar, para el loco y suicida proyecto del Gran Israel y la debilitación del llamado “eje de la resistencia”, no solo en Siria sino también en Líbano y el resto de la región.
Campos de refugiados saharauis, 7 de diciembre de 2024 – Un trágico accidente de tráfico conmocionó la Wilaya de El Aaiún en los campos de refugiados saharauis. En la colisión, que se produjo el viernes 6 de diciembre a las 20.15 horas en la carretera que une la provincia de El Aaiún con la de Auserd, participaron dos vehículos, entre ellos un Mercedes.
Tras el impacto, cuatro personas perdieron la vida y otras cuatro resultaron gravemente heridas. Los heridos fueron rescatados inmediatamente y transportados al hospital estatal de Tinduf, tras recibir tratamiento inicial en el centro de salud de El Aaiún.
El Ministerio del Interior de la República Árabe Saharaui Democrática, con profundo pesar, expresa su más sentido pésame a las familias de las víctimas, deseándoles encontrar consuelo en este difícil momento. Mis mejores deseos de pronta recuperación para los heridos.
Las autoridades invitan a todos los automovilistas a respetar escrupulosamente el código de circulación y a moderar la velocidad, para evitar accidentes similares.
Suelo recordar que si el Bubisher nació fue porque un niño gallego me preguntó qué leían los niños saharauis en los campamentos, y que aquella pregunta fue una revelación. Nada, le dije, no leen nada, porque allí no hay libros. Lo que sé siguió es ya parte de la pequeña, pero emocionante, historia del Bubisher. Han pasado veinte años desde aquella pregunta, y si me la volviera a hacer hoy aquel niño un poco mago, le diría otra cosa; le diría: “Leen lo que quieren, porque tienen todos los libros a su alcance.” Los tienen en las cinco bibliotecas de los cinco campamentos, y si viven lejos de ellas, un bibliobús se acerca a su barrio, al menos una vez a la semana. Y como aquí, no todos leen. Pero poder, pueden. Y, además, en cada biblioteca tienen toda la ayuda que necesiten, y tienen árboles a cuya sombra sentarse a leer un cuento. Miles de personas de aquí colaboran para eso, para que puedan leer los de allí, porque tienen el mismo derecho que los niños de aquí, un derecho sagrado. Por eso, a los que allí, como aquí, prefieren no leer, les digo siempre: si no lees, no pasa nada. Y es verdad. Para el que no lee cada día se repite como ayer y como mañana, un día más se convierte así en un día menos. Mira esta foto y párate a pensar un momento. Imagina como bocadillos todo lo que está pasando dentro de esas cabezas inclinadas sobre un libro. Qué barullo, cuántas cosas. Es verdad, no pasa nada si no lees, pero si lees…